Este artículo ofrece una visión general de los materiales plásticos comunes y los diversos tipos de figuras que producen, destacando cómo la elección del material determina la forma, la función y el atractivo. Explica que las figuras de plástico —ligeras, duraderas y coloridas— se fabrican principalmente de ABS, PP, PVC o resina, y cada material cumple una función distinta: ABS para estructuras complejas, PP para juguetes seguros para niños, PVC para coleccionables finamente pintados y resina para figuras premium de anime o videojuegos de edición limitada. Las figuras de acción, generalmente fabricadas en PVC o TPR mediante rotofundición o moldeo por inyección, presentan superficies lisas o mate, resistencia al impacto y tratamientos superficiales vibrantes como pintura, galvanoplastia o impresión UV, lo que las convierte en elementos básicos de los juguetes de moda y los derivados de propiedad intelectual. El moldeo por inyección permite una producción en masa a bajo costo, mientras que la rotofundición produce figuras huecas, flexibles pero duraderas, con una textura entre la goma blanda y el plástico duro. Las figuras de resina, fabricadas con resina epoxi o PU mediante fundición, destacan por reproducir detalles intrincados como texturas de piel y pliegues de tela, a menudo realzados mediante meticulosas técnicas de pintura a mano para lograr colores intensos y duraderos. Si bien son más pesadas, costosas y frágiles, poseen un alto valor artístico y coleccionable, y algunas utilizan resinas ecológicas de origen biológico. En comparación con los peluches, las figuras rotofundidas son más resistentes a los impactos y versátiles en cuanto a diseño, aunque resultan más frías en invierno. En resumen, el artículo ilustra cómo las propiedades de los materiales, las técnicas de producción y los procesos de acabado convergen para crear figuras que abarcan desde cajas sorpresa asequibles hasta coleccionables de alta gama, pasando por art toys, derivados de propiedad intelectual del anime y colecciones temáticas.