Este artículo ofrece un análisis sistemático de las figuras de acción, abarcando su definición, orígenes y características de la industria. Comienza definiendo una figura de acción como un modelo humanoide con articulaciones completas, diseñado en torno a diversos temas como el cine, los videojuegos y la historia, y producido mediante procesos como el moldeo por inyección para equilibrar su coleccionismo y jugabilidad. Posteriormente, el artículo rastrea el origen de las figuras de acción hasta los modelos realistas a escala 1:6 lanzados por Hasbro en 1962 y aclara la evolución del concepto de "figuras": desde los prototipos de resina en la preproducción en masa hasta los productos comerciales que ahora incluyen kits sin ensamblar y artículos terminados, junto con las convenciones de nomenclatura aceptadas en la industria. Finalmente, contrasta las figuras de acción con las figuras estáticas, destacando que las figuras de acción priorizan el movimiento dinámico y la versatilidad de los accesorios (lo que conlleva un mayor coste de diseño), mientras que las figuras estáticas se centran en capturar un momento único y estéticamente impactante con menores barreras de producción, atendiendo así a distintas comunidades de coleccionistas y modelos comerciales.