Durante una lluvia de ideas en equipo, nos encontramos mirando el viejo baniano que había fuera de la ventana de la oficina. ¿Qué pasaría si los dinosaurios no se hubieran extinguido, sino que se hubieran escondido en el bosque y se hubieran convertido en espíritus guardianes? Esta idea nos emocionó: decidimos crear un "dinosaurio que vive en el bosque", uno que combina el aura majestuosa de una criatura prehistórica con la magia curativa de la naturaleza. Nuestro objetivo era claro: desarrollar un juguete
sofubi que los niños pudieran sostener y con el que jugar, y que además llamara la atención de los coleccionistas. Queríamos romper con la imagen rígida de los juguetes de dinosaurios tradicionales con su tacto suave y su diseño fantástico.
Nos reunimos en la mesa de diseño y esbozamos más de veinte bocetos. Debatimos si el caparazón trasero del dinosaurio debía tener texturas de hojas y si sus ojos debían ser bonitos y redondos o tener un toque de misterio. Finalmente, nos decidimos por un concepto de "tono principal verde esmeralda con gradientes translúcidos parciales" para simular la interacción de la luz solar filtrándose a través de las hojas sobre el cuerpo del dinosaurio. Durante el proceso de selección de materiales, finalmente elegimos un material compuesto ecológico a base de resina que mantuviera una sensación Q-elástica y resistiera la deformación. La parte más difícil del proceso de producción fue el manejo de los detalles. Por ejemplo, debíamos conservar la agudeza de las garras del dinosaurio, pero los bordes debían lijarse para evitar rayones. La textura de escamas del lomo se prensó primero con un molde y luego se tallaron manualmente líneas finas para realzar la sensación de realismo. Durante el proceso de coloración, utilizamos una técnica de recubrimiento fino multicapa para lograr una transición natural entre verde esmeralda, amarillo claro y azul verdoso transparente. Por último, pulverizamos una capa de barniz protector mate para dar brillo a los colores y evitar rayones.
El último juguete de Sofubi se convirtió en el orgullo de nuestro equipo. Se siente tan suave como el pan recién horneado, pero las articulaciones del dinosaurio se han reforzado para mantenerlo estable al atacar o agacharse. Su caparazón trasero verde semitransparente emite un tenue brillo a la luz del sol, como si ocultara un bosque en miniatura. Los cuernos erguidos y los ojos redondos de color ámbar conservan el carácter salvaje y primitivo del dinosaurio.